
Eva sueña con conocer a un caballero que la venga a buscar en un corcel blanco, le regale flores y la bese siempre con los ojos cerrados, como ha visto infinidad de veces en las películas.El problema es que la realidad nunca es como la ficción y debe conformarse con sexo una vez por semana sobre una mesa lacada y asumir que la protagonista no siempre tiene suerte en los asuntos del corazón.Pero no solo de Eva va esta novela.También está Carla, su hermana, que no se atreve a mirarse en el espejo; mucho menos a reconocer que siente algo por su mejor amigo.Y Gina, que busca llenar sus vacíos bajo un cuerpo… o dos.Y María, que desearía ir a un concierto de rock y liarse con el batería, pero no se atreve.Si crees que el amor tiene muchas caras, que existen muchas maneras de manifestarlo, de disfrutarlo y de vivirlo, esta historia es para ti.
